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LA INTEGRACIÓN DE IDIOMAS

"Solo hablamos bien un idioma, si lo escuchamos bien, es decir cuando podemos analizar los sonidos y reconocer el ritmo de la melodía lingüística".

     
Alfred A. Tomatis

globeterrestreA cada región de la tierra, a cada país, le corresponde un tipo diferente deaudición. Los alemanes no escuchan como los franceses quienes, no tienen el mismo oído que los italianos.

La impedancia del aire es la causa principal de esta diferencia. Las características del medio ambiente han labrado las diferentes lenguas a lo largo de los siglos, dando a cada una su especificidad a la cual el oído debe acostumbrarse.

Hablar un idioma,   es entonces adaptar su propia audición a las frecuencias acústicas de ese idioma, lo que no siempre es posible realizar de manera espontánea. Entonces es conveniente someter al oído a un entrenamiento específico.

1°) ''La voz solamente contiene lo que el oído escucha" lo cual significa yo hablo mal un idioma porque yo no lo escucho correctamente.

2°) ''Si damos al oído la posibilidad de oír correctamente, mejoremos instantáneamente e inconscientemente la emisión vocal" : yo escucho mejor un idioma, entonces hablo mejor.

3°) "Es posible transformar la fonación por un estimulo auditivo mantenido durante cierto tiempo" : mediante la audición de un idioma por el oído electrónico yo llego a “integrar” definitivamente este idioma.

 

Curbas de frecuencias

El estudio detallado de los elementos de la palabra mediante analizadores sofisticados permite visualizar las diferentes frecuencias utilizadas, lo que permite a su vez determinar la inclinación de la curva de un idioma.

courbes

Estos gráficos indican las diferencias fundamentales que existen entre los grupos lingüísticos en el campo auditivo respecto del campo de “la audición” de cada idioma. Estos permiten comprender ciertas afinidades y también ciertas incomprensiones entre las naciones.

El tiempo de latencia es un parámetro puramente neurológico. Se trata del tiempo necesario para que un oído se ponga a oír. El oído no se contenta con descifrar los sonidos, este dispone de un aparato, el vestíbulo, que induce al sujeto a poner su cuerpo en determinada posesión para poder responder

Entre el momento que el oído se extiende y el oído se encoge, su objeto sonoro establece pues el tiempo de latencia auditivo.

 

El oído humano

Este puede captar una enorme gama de frecuencias (16 a 16.000 Hz) y percibir una infinidad de ritmos. Pero en el transcurso de los años nuestro oído se contenta con ser eficaz en las frecuencias y ritmos propios de nuestro idioma materno y adoptamos hábitos de los cuales ya no podemos deshacernos.

Los franceses utilizan sobre todo frecuencias que van de 1000 Hz a 2000 Hz, mientras que los ingleses utilizan frecuencias que están en las zonas de 2000 Hz a 12000 Hz. Se comprende ya porqué los franceses tienen tanta dificultad de aprender el inglés y los ingleses el francés.

Cada idioma utiliza entonces de manera preferencial ciertas gamas de frecuencias sonoras, denominadas Bandas Pasantes como lo muestra el siguiente cuadro:

 

frequences

 

El Oído Electrónico

Gracias al Método Tomatis, el oído se pondrá en condiciones de oír lo que no oye de manera natural, aquello que no puede hacerse sino mediante dispositivos particulares que requieren de una tecnología de punta. Es necesaria la intervención de un conjunto de básculas electrónicas, filtros y amplificadores que responden a las exigencias y funcionamiento del oído humano.

El Oído Electrónico deja pasar al alumno de la audición normal, a la audición étnica deseada.

 

Un plan concreto:

Una prueba de audición permitirá evaluar las capacidades de percepción del alumno y determinar sus aptitudes en el aprendizaje del idioma deseado.

Se instituirá un programa sobre el oído electrónico en varias etapas:

Sesiones de sensibilización por sonidos filtrados del idioma extranjero, un verdadero baño acústico que abre el oído.


Las sesiones activas por palabras, textos de repetir o lecturas en el idioma a asimilar: estos ejercicios permiten que el oído se entrene en controlar el acento, la música del idioma, el ritmo, la entonación.

 

¿Para quien?

  • Para los niños

¿A qué edad se debe abordar el aprendizaje de un idioma extranjero?
Es un tema de actualidad en los medios escolares donde parece desearse cada vez más que inicie una sensibilización de las escuelas primarias. Esta es la edad ideal para “abrir el oído”: “el niño de menor edad tiene un oído capaz de integrar todos los universos sonoros, el de su idioma materno como el de un idioma extranjero”.
 

  • Los adolescentes

“Un alumno con dificultad de aprendizaje en un idioma extranjero está en la misma posición que un niño que no puede escribir, leer o hablar su idioma materno. El es “disléxico”, es decir con dificultad de audición”.

Gracias al oído electrónico, nosotros ayudamos a los adolescentes que en aprendizaje a abrir sus oídos a sonidos selectivos del idioma que se piensa asimilar: en consecuencia, todo el comportamiento cambiará.
 
Ante el desarrollo extraordinario de los métodos de comunicación frente a los desarrollos del intercambio internacional, nosotros debemos hacer todo lo posible por ofrecer a nuestros niños la posibilidad de comunicarse en varios idiomas.
 

  • Los adultos

Ya sea a título personal o profesional, es necesario tomar algunas precauciones para atenuar los “a priori” que tienen los adultos en materia de aprendizaje cuando se trata de proponerles nuevas técnicas audio-vocales.

Se evocan dos ideas: “en primer lugar, el idioma materno es una barrera que hay que rodear. En segundo lugar, se escucha antes de hablar, entonces y solamente entonces se estudia la estructura del discurso”.

Hablar un idioma significa entrar en una psicología particular, adoptar un pensamiento muy específico y ajustar su cuerpo de tal manera que tome la postura que le impone el idioma. El don de los idiomas es en realidad el don de la audición.

         
         
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