"Es gracias a la voz de la madre, percibida a través de un oído precozmente concebido y operacional desde las primeras semanas de vida prenatal, que se esboza el deseo de comunicar".
Alfred A. Tomatis
¿En que sentido es interesante esta preparación sobre el oído electrónico para el parto?.
Las investigaciones que se han realizado en el curso de estos últimos años sobre la vida fetal, permiten reforzar las teorías que tienden a poner en alto relieve la presencia en el feto de una vida psíquica y sensorial muy intensa. Esta teoría actualmente aceptada de manera normal ha sido enunciada por primera vez por Alfred A. Tomatis.
De igual manera se admite fácilmente que el feto oye desde los primeros meses y que de esta forma acumula numerosos recursos que le dan sus primeras experiencias sensoriales.
El oído comienza a estructurarse desde los primeros días de la vida del embrión. Desde la tercera semana es ya una vesícula que va a transformarse en el oído interno que está terminado en 4 meses y medio. Pero este oído no percibe todo. El oído funciona como un filtro; este suprime los sonidos graves a partir de 2000 Hertz.
Tome por ejemplo la voz de la madre y hágala pasar por las graves. El niño se adormece inmediatamente porque carece de estímulos. Si se quiere dinamizarlo, darle ganas de vivir, ganas de volverse a levantar, ganas de entrar en comunicación, ya en su posición erguida, es necesario transmitirle la voz de su madre filtrada en agudos.
Es necesario asegurarse que el mensaje pase bien: por eso, se debe recurrir a las básculas electrónicas que “abren el parpado auditivo” y permiten el paso de la voz materna; particularmente por conducción ósea. A partir de este momento, hay transformación de la relación madre–hijo y aparece el deseo de vivir, el deseo de oír; es éste que intervendrá gracias a las sesiones sobre el oído electrónico.
Una preparación para el parto, sobre el oído electrónico, dinamiza, relaja y libera de sus angustias a las futuras mamás, contribuyendo:
A un mejor sueño;
A un enfoque más sereno del parto
A una modificación de la posición fisiológica
A una disminución de la ansiedad durante la gestación.
Un retorno a casa sin aprehensión a la salida de la clínica
Los bebés que nosotros hemos podido seguir después de su nacimiento comen bien, duermen bien, se dan cuenta de todo lo que ocurre a su alrededor y sonríen cuando se les hace oír a Mozart!