En Europa más del 20% de la población ha pasado de los sesenta años. Es extraordinario pensar que hay tantas personas que pueden aprovechar luego de una vida profesional muy activa, de grandes momentos de bonanza, de descubrimiento, de pasión. ¡Por ende necesitamos oir bien!
Se sabe ahora que el oído humano es una batería que aporta energía al cerebro y cuerpo cuando se la requiere. Esta energía es necesaria para alimentar el pensamiento, reflexión y creatividad. Por lo tanto es esencial hacer funcionar su oído y su cerebro permanentemente si uno quiere conservar esta atención, esta vigilia y retener todo lo que ocurre y se dice a nuestro alrededor.
El ser que envejece tiene necesidad de regenerarse constantemente mediante múltiples estímulos para continuar haciendo funcionar los millones de células que pueblan el cerebro.
Es importante vivir muy positivamente este paso de la vida activa a la vida feliz de retiro. Para eso, es necesario entrenarse para conservar sus atributos físicos y psíquicos. En el aspecto físico, se percibe fácilmente la importancia de continuar caminando, corriendo, nadando, para entrenar los músculos, pero pocas personas se dan cuentan de que por lo menos es igual de importante, si no más, el despertar el cerebro, la memoria, la creatividad. Es necesario estimular la función de la audición para re-dinamizarla, proveerle los deseos de leer, aprender y abrirse a los demás.
Un oído que funciona bien y que repentinamente deja de hacer esfuerzo para escuchar, perderá sus funciones. Pues el oído medio es el que permite el acomodo. Cuando su musculatura se desploma, la persona deja de escuchar. Con una buena reeducación, el sujeto vuelve a escuchar, a entender, vuelve a ser dinámico, tiene deseos de hablar; se reajusta y su periodo de tiempo de sueño disminuye. ¿Por qué? Porque su oído retoma su función de carga cerebral.
- La música y la voz juegan un papel importante en los ejercicios de estimulación, haciendo funcionar, gracias a las básculas electrónicas, los músculos del martillo y del yunque presentes en el oído medio.
- Escuchar muy regularmente un fondo musical de Mozart (aquel que reproduce mejor los ritmos rápidos del niño) es una de las actividades que preconiza Alfred A. Tomatis así como la lectura en voz alta; sin embargo nada reemplazará al canto, y muchas personas de edad, que han tomado el “curso audio-vocal” en nuestro Centro, entran inmediatamente en coros por el placer de cantar juntos, dar conciertos, reintegrarse a un grupo humano.
- Por otra parte cada vez más personas desean aprender idiomas extranjeros. Ellas manifiestan de esta forma un interés por el idioma, la comunicación y sin duda por la relación con las otras generaciones. Allí también, los Centros Tomatis programan sesiones de integración de idiomas con resultados excepcionales.
- La estimulación del oído se acompaña siempre de un aumento de la creatividad, las personas de mayor edad que siguen las sesiones Tomatis accederán más fácilmente a la música, la escultura, el dibujo y todas las formas de arte, para un mejor florecimiento personal.
|