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El Método Tomatis
 
UNE PEDAGOGÍA DE LA AUDICIÓN

« Escuchar es mucho más que oir »

Alfred Tomatis

Desde 1947, el profesor Tomatis ha realizado investigaciones sobre el oído humano. Otorrinolaringólo e hijo de cantante, rápidamente se interesó en los problemas fisiológicos que tienen los grandes cantantes. Haciéndoles someterse a audiogramas, él se dio cuenta que los pacientes cantaban mal en ciertos registros porque no los escuchaban. De esta manera el profesor Tomatis ha enunciado una ley fundamental:

“La voz solo contiene lo que el oído escucha”

No conforme con esta constatación, él ha puesto a término lo que se llama un Oído Electrónico, es decir un aparato que permite hacer oír a los pacientes los sonidos que ellos no registran normalmente. Por este medio, que consiste de un estímulo auditivo que se mantiene por un cierto tiempo, es posible transformar la fonación.

El descubrimiento de la relación entre la audición y la fonación ha llevado al profesor Tomatis más allá del tratamiento de los grandes cantantes. Su curiosidad científica lo ha llevado ha interesarse en otros problemas diferentes como las dificultades del aprendizaje y la patología de la comunicación.

De manera general, los 40 años de investigación y práctica del profesor Tomatis han permitido establecer el enlace entre la audición y la psiquis del individuo. A lo largo de todo su crecimiento, un niño debe reencontrar un cierto número de condiciones favorables para su buen desarrollo, sin utilizar mecanismos de defensa que se traducirán en una pérdida de deseo de comunicarse o temor de entrar en relación con el medio ambiente familiar o escolar. Esa dimensión psicológica se traducirá en la audición, el sujeto se cierra en tal o cual frecuencia, escuchándose primero así mismo y luego a los demás.

El Método Tomatis permite, a cada uno, gracias al Oído Electrónico eliminar sus defensas psicológicas y revivir todas las etapas de su desarrollo mediante sonidos (vida intrauterina, nacimiento, pre-lenguaje, lenguaje).

En los casos de niños con dificultades en la escuela, nosotros observamos frecuentemente, cuando hay balances audio – psico – fonológicos, las mismas anomalías y distorsiones de la audición. Las potencialidades del oído son difíciles de explotar, debido a un sistema de filtrado de información implementado por el niño.

Nosotros encontramos frecuentemente una selectividad parcial o totalmente cerrada, lo que hace difícil, imposible percibir la diferencia entre ciertos sonidos graves y sonidos agudos. De igual manera, la prueba de audición de estos niños permite revelar numerosos errores de especialización, que testifican malas referencias del niño en el espacio.

El oído izquierdo frecuentemente se lo utiliza de manera preferencial para captar el sonido. Entonces, nosotros sabemos que el recorrido oído derecho – hemisferio izquierdo transmite el mensaje a descifrar con eficacia, rapidez y precisión. El recorrido oído izquierdo – hemisferio derecho es más aleatorio puesto que ninguna zona del hemisferio derecho es especializada en decodificación de lenguaje.

Por otra parte aparecen irregularidades en la audición de ciertas frecuencias (en la gama de 1000 a 2000 Hertz para el idioma francés) en algunos alumnos con dificultades. En el niño no representa ningún problema, se observa una curva en forma de domo regular, mientras que lo inverso se observa generalmente en los alumnos que se dice son menos dotados: su oído no escucha, este se detiene y el domo es reemplazado por una cubeta.

Este conjunto de perturbaciones muestra que el niño no tiene la posibilidad de escuchar correctamente y esto, si lo desea. Él se transforma en cierta medida en extraño en su propia lengua materna. En la escuela, esto se traduce en un bloqueo en la letra leída y escrita, incapacidad de asimilar gramaticales, falta de concentración, memoria frágil, dificultades de relación y por supuesto pérdida de interés.

Para otra categoría de alumnos de nuestras escuelas, los hijos de inmigrantes, la dificultad de integración puede provenir de la no apertura de sus oídos a las frecuencias del idioma francés.  Las investigaciones realizadas en diferentes países han mostrado efectivamente que cada idioma tiene aquello que se suele llamar “contorno de la envolvente”. Esto significa que ciertas frecuencias o zonas de frecuencias son privilegiadas en la emisión de un mensaje oral.  Por ejemplo, un niño italiano, cuya lengua materna utiliza frecuencias preferiblemente del ancho de banda de 2000 a 4000 hertz, puede tener dificultades en percibir las frecuencias de la lengua francesa (1000 a 2000 hertz).

Por otra parte, ciertos idiomas tienen un ritmo más rápido que otros, cada uno tiene un tempo de auto-control diferente (tiempo necesario para que el oído controle la emisión vocal). Consecuentemente, un niño de lengua materna extranjera puede experimentar dificultades en adquirir nuestra lengua porque no oye correctamente. Al darle un estimulo auditivo prolongado en las frecuencias deseadas, el oído electrónico permitirá al niño abrirse a la lengua extranjera por si mismo e integrarla. Desde entonces, él oirá mejor el francés, y consecuentemente lo hablará mejor.  Esto es evidentemente extensible a los jóvenes de lengua materna francesa que tienen dificultades en adquirir una lengua extranjera.

De manera concreta y práctica, el método Tomatis comienza con una prueba de audición.  Es una prueba que permite determinar los umbrales de audición por frecuencia, aptitud de identificar el origen de los sonidos, la calidad de discriminación auditiva y la lateralidad auditiva. Sobre la base de estas informaciones, nosotros determinamos el contenido de los sonidos que el sujeto oirá por medio del oído electrónico. Este aparato es capaz de separar las frecuencias, analizarlas y gracias a un sistema de básculas, enviar los sonidos filtrados a los audifonos de la persona de tal manera que haya alternancia entre la audición normal (defectuosa) y la audición corregida.  Se trata pues de una gimnasia auditiva que vuelve a enseñar la audición y que lleva al niño a oír, hablar, cantar e inclusive a desplazarse de otra manera.

Este método presenta la desventaja de no reeducar y se centra en el producto mismo de las dificultades del niño, lo cual lleva muy frecuentemente a una baja estima de si mismo y la pérdida de toda motivación.  Este actúa inconscientemente a nivel del sujeto haciéndolo revivir de manera positiva su vivencia auditiva y afectiva.  A partir de allí, el niño disfrutará mejor de los diferentes métodos de reeducación porque habrá reencontrado una audición más adaptada mediante el entrenamiento de una memoria más productiva, mejores capacidades de concentración y una capacidad de entrar en el mundo de los otros.

El método Tomatis apunta hacia un reaprendizaje de la audición, hacia dar al oído todas las potencialidades que este tenía al nacimiento y, mediante esto, se tiende a una mejor comunicación, a una mejor explotación de los talentos de cada individuo.

 
 
 
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